lunes, 3 de junio de 2013

¡¡ FELICES VACACIONES!!


Las vacaciones son tiempo de descanso, merecido por el trabajo intenso; pero descansar no quiere decir flojear, sino cambiar de ritmo de vida para dedicarse a fondo a otros aspectos necesarios de nuestra atención en lo personal, familiar o social.
Ciertamente las vacaciones no significan descansar de los principios y los valores que sensibilizan, sostienen y dirigen las opciones fundamentales de la vida, y que se resumen en vivir según la verdad, el bien y la belleza, no sólo para cultivar la relación humana sino también la relación con Dios.
Es sano saber disfrutar de la vida: del bien y la belleza presentes en cada persona y acontecimiento; saber apreciar lo mucho que recibimos de los demás y, en último término, de Dios a través de los demás.
En vacaciones ejercita las capacidades y habilidades que en tiempos de trabajo ordinario quedan un poco arrinconadas, no sólo como oportunidad de desarrollo personal, sino para bien de los que están a tu alrededor, sea familia o comunidad en general.
Aprende a “saber recibir” y “saber dar”. Practica el contacto más reposado y cercano con la naturaleza y con los demás, la lectura de un libro que ha quedado pendiente, el diálogo con más cercanía e intimidad con tus padres, tus hermanos y tus amigos.
Rehace dentro de ti el amor, la comprensión, la ternura, el perdón… recuperando así la esperanza.
¡¡¡FELICES VACACIONES!!! 

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