domingo, 18 de noviembre de 2012

¡Ayuda a tu parroquia, ganamos todos!

La voz de nuestro Obispo:

Crisis económica, crisis financiera, prima de riesgo, rescate financiero… son palabras que están últimamente en boca de todos. Pero ¡qué poco se oye hablar de austeridad, solidaridad, de buscar el bien común, de trabajar por inculcar valores morales, de manera que podamos entre todos erradicar la corrupción, el fraude, el engaño y los abusos de todo tipo!
No podemos olvidar que en la raíz de la crisis económica y financiera, que tanto dolor produce en quienes la sufren más directamente, está un gran deterioro de valores, de la pérdida del concepto del ser humano como responsable, fraterno, constructor de una sociedad en la que se respete el bien común, la justicia, la libertad, y en la que todos trabajemos por ser más solidarios y humanos.
La Iglesia está comprometida desde siempre en la transmisión de esos valores que nos humanizan y nos hacen vivir en paz y en libertad, porque Cristo, el Hijo de Dios, ha venido a liberarnos de toda corrupción y de todo pecado. Por eso podemos decir en verdad que si “ayudas a tu parroquia, ganamos todos”, porque la Iglesia contribuye a crear una sociedad mejor.
Por ello me atrevo a pedir a todos los católicos riojanos, así como a los hombres y mujeres de buena voluntad, que ayudéis a la Iglesia en sus necesidades. Apoyadla con vuestro afecto, con vuestra oración, con vuestra participación responsable, y con vuestra aportación económica. Seamos generosos con ella para que pueda seguir haciendo el bien. ¡Gracias Iglesia Diocesana, gracias comunidades parroquiales, gracias religiosos y personas consagradas, gracias familias y profesionales cristianos, gracias Cáritas, Manos Unidas, Proyecto Hombre y demás organizaciones de caridad y ayuda a los pobres… gracias por vuestro derroche de amor y de ayuda en todo tiempo y, especialmente, en esta grave crisis económica y moral!
Queridos cristianos y hombres de buena voluntad, vuestras aportaciones no se pierden, se multiplican. Vuestra generosidad se convierte en ríos de esperanza, de paz y de gozo.
¡Que Dios os bendiga, queridos amigos, por vuestra generosa aportación a la Iglesia en sus necesidades y en su labor pastoral y evangelizadora! Vuestros dones se multiplican con la bendición de Dios.
Con mi afecto y bendición,

+ Juan José Omella Omella
Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño

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