jueves, 13 de septiembre de 2012

Regálame un Cuento...


"Un cuento es un pequeño tesoro"

La frase es buena. Es breve, directa y contiene una palabra, "tesoro", que evoca ese mundo de aventura, búsqueda y hallazgo que todos llevamos dentro.
El cuento nos hace pensar, reflexionar, meditar, contemplar, alabar, cambiar...
Es un espejo que nos hace contemplar nuestra propia imagen, la que tenemos ante nosotros, la que damos ante los demás, y porque no, la que nos pone también ante Dios.

Con esta sección quiero recuperar cuentos que nos pueden ayudar a saborear hasta los más sutiles matices de nuestra vida y encontrar el tesoro, el que llevamos dentro y que tantas veces está escondido, perdido u olvidado.
Releer un cuento olvidado es como recuperar un objeto de valor que habíamos perdido. 
Así nos lo hace ver este breve relato:
"Un joven pescador prometió a su amiga un anillo de compromiso como muestra de su amor.
Lo compró, pero ese día, antes de entregárselo, tuvo que salir a pescar.
Faenando en el mar, el muchacho perdió aquella preciada sortija. Por la noche, después del trabajo, fue a casa de su amiga y le explicó con dolor que, en lugar del anillo, perdido en el mar, le regalaba una merluza, la mejor de la captura. La muchacha lo consoló diciéndole que era el pescado más guapo del mundo.
Al día siguiente, de madrugada, la amiga corrió a la casa del joven y, radiante de emoción, le agradeció entre besos el precioso regalo. Mientras limpiaba la merluza, había encontrado en su interior el anillo de oro que el joven le había prometido..."

Inspirado en el libro "Cuentos con salud" de José Carlos Bermejo

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