jueves, 7 de junio de 2012

Corpus Christi - Día de la Caridad


Con la celebración del Corpus Christi, celebramos el Día de la Caridad. Cáritas invita a vivir desde la confianza, a compartir los bienes y la vida con los demás y así hacer posible la lógica del don, la multiplicación de los panes y los peces aquí y ahora.
En estos momentos y ante la situación de extrema necesidad que viven muchos hermanos nuestros, no podemos quedarnos de brazos cruzados” pensando que no podemos hacer nada con nuestras limitadas fuerzas”. Buscar el bien de todos por encima del propio implica hoy tres urgencias o llamadas: Es hora de pasar de la compasión a la acción; cada uno debemos asumir sinceramente nuestra responsabilidad, y debemos dar cabida a la gratuidad
No es posible vivir ajenos a los cinco millones y medio de personas que no tienen trabajo; a las miles de empresas abocadas a reducir plantillas o a cerrar las puertas; al millón y medio de familias con todos sus miembros en paro. “Tampoco podemos ser insensibles ante algunas formas de actuar de personas e instituciones que, llamadas de un modo especial a orientar sus proyectos y acciones con justicia y  transparencia no son ejemplares en el ejercicios de estos deberes”.
Es tiempo de pasar de la compasión a la acción asumiendo un claro compromiso en favor de los más necesitados: “Todos estamos llamados a compartir haciendo verdad en nuestra vida el lema de Cáritas en este año para el Día de la Caridad: «Vive sencillamente para que otros, sencillamente, puedan vivir».
Vivamos la gratuidad y el  trabajo  por la justicia  “para que todos vean respetados sus derechos. Pero, si de verdad queremos y buscamos el bien de todos, especialmente de los más pobres, habrá que sobrepasar, muchas veces, la justicia legal con la gratuidad propia de la caridad cristiana”.
Para luchar contra la crisis  no podemos  encerrarnos cada uno en nuestro propio interés,” busquemos juntos lo que es mejor para todos en coherencia con la lógica del bien común y de la comunicación cristiana de bienes”. Debemos mostrar nuestra cercanía y afecto a los que  sufren de forma más intensa las consecuencias económicas; al mismo tiempo nos ponemos a su disposición para apoyarles en sus legítimos derechos. Ayudarles en la medida de nuestras posibilidades, y animarles a mantener la esperanza en la divina Providencia.

Que Jesús Eucaristía, vida gratuitamente entregada para que todos vivamos, nos ayude a hacer de nuestras vidas una entrega generosa y gratuita, como don de nosotros mismos. De este modo lucharemos contra la crisis; no nos cerraremos cada uno en nuestro propio interés, sino que buscaremos juntos lo que es mejor para todos en coherencia con la lógica del bien común y de la comunicación cristiana de bienes.

Busquemos el bien de todos 

(Mensaje con motivo de la festividad del Corpus Christi)

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